Los paros son el síntoma, no la enfermedad

Artículos de opinión
Por Jorge Treviño
16/10/2026

Médicos, enfermeras y trabajadores de apoyo enfrentan la falta de medicamentos, equipo y personal suficiente. No originan esas carencias; con frecuencia dan la cara ante pacientes que no reciben la atención que necesitan.

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Jorge Treviño

 

La salud es un derecho fundamental y una responsabilidad ineludible del Estado. Sin embargo, para millones de mexicanos, la distancia entre ese derecho y la atención que reciben sigue siendo enorme.

Los recientes paros en el IMSS exhiben sus carencias. Desde COPARMEX Chihuahua sostenemos que las inconformidades laborales deben resolverse mediante el diálogo, pero ninguna diferencia puede poner en riesgo la salud. Las urgencias y la atención a pacientes graves deben estar garantizadas.

Médicos, enfermeras y trabajadores de apoyo enfrentan la falta de medicamentos, equipo y personal suficiente. No originan esas carencias; con frecuencia dan la cara ante pacientes que no reciben la atención que necesitan.

Hay que decirlo con claridad: los paros no son el problema, son un síntoma. El problema viene de décadas atrás, pero en los últimos años se ha agravado. Gobiernos de distintos signos han administrado la crisis, pero ninguno, a pesar de la alternancia en el Poder, ha sostenido una transformación capaz de resolverla de fondo. Mientras se posponen las decisiones difíciles, las deficiencias se acumulan y los pacientes pagan las consecuencias.

El IMSS necesita recursos, pero también cambios estructurales. Debemos saber cómo se utilizan, qué resultados producen y quién responde cuando no se cumplen los objetivos. Hace falta rendición de cuentas, procesos claros, metas medibles y meritocracia técnica para asignar responsabilidades. Un sistema de salud debe guiarse por capacidad y resultados, no por inercias ni intereses ajenos a la atención médica.

La crisis también golpea el bolsillo familiar. Empresas y trabajadores cumplen con sus cuotas obrero-patronales, pero cuando faltan medicamentos o atención oportuna, deben pagar consultas y tratamientos privados. Así, aportan al sistema público y además cubren de su bolsillo lo que este no proporciona.

En Chihuahua, el reclamo es legítimo. Nuestro estado destaca por el alto cumplimiento en las aportaciones patronales. Empresas y trabajadores cumplen; sus contribuciones deben traducirse en servicios oportunos; de calidad.

Superar un paro no equivale a resolver la crisis. Se requiere planear la infraestructura según la demanda, garantizar medicamentos y transparentar el gasto. Hace falta continuidad: que cada administración construya sobre avances verificables y no sustituya las soluciones por anuncios.

Nuestro llamado a las autoridades del IMSS y a los sindicatos: diálogo inmediato y atención integral garantizada para los derechohabientes. Exigimos a los gobiernos dejar de administrar el problema y comenzar a resolverlo.

El personal merece condiciones dignas; los pacientes, atención segura y oportuna. La salud no puede seguir esperando.