2026: Un año de retos y oportunidades
México no es ajeno a esta realidad. En el ámbito nacional, el inicio del año estuvo marcado por movimientos relevantes, como el decreto que puso fin a la nacionalización de vehículos de procedencia extranjera. Esta medida, que corrige una ambigüedad histórica y fortalece la economía formal, envía una señal positiva en términos de orden, legalidad y certeza jurídica en la comercialización vehicular.
Jorge Treviño
El año 2026 inicia en un entorno complejo. A nivel internacional, la volatilidad en las relaciones políticas, particularmente entre Estados Unidos y Venezuela, nos recuerda que hoy las decisiones de gobierno trascienden fronteras y tienen efectos inmediatos sobre la economía y la estabilidad de los países.
México no es ajeno a esta realidad. En el ámbito nacional, el inicio del año estuvo marcado por movimientos relevantes, como el decreto que puso fin a la nacionalización de vehículos de procedencia extranjera. Esta medida, que corrige una ambigüedad histórica y fortalece la economía formal, envía una señal positiva en términos de orden, legalidad y certeza jurídica en la comercialización vehicular.
Estos ajustes se dan en un momento de profundos debates institucionales. La discusión sobre la reforma electoral es especialmente relevante, pues toca los cimientos de nuestra vida democrática. La solidez de las instituciones, la confianza en las reglas y el respeto a los contrapesos son pilares indispensables para la estabilidad económica, la inversión y la cohesión social. Las experiencias recientes de regímenes autoritarios nos obligan a no bajar la guardia y a fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas.
Adicionalmente, dos factores marcarán el rumbo de este año: la revisión oficial del T-MEC, cuyos resultados impactarán directamente en el desarrollo económico del país, y el ambiente político propio de un año previo a las elecciones de 2027, con 17 gubernaturas en juego, incluida Chihuahua, lo que seguramente derivará en un mayor gasto público tanto a nivel local como federal, con efectos relevantes en la actividad económica.
Transformar estos retos en oportunidades dependerá de actuar con visión, objetividad e inteligencia estratégica. Para impulsar la inversión, local y extranjera, es indispensable construir un entorno de seguridad y certeza jurídica. Al mismo tiempo, debemos apostar por la suficiencia de energía, agua e infraestructura vial, factores clave para el nearshoring y el crecimiento de la economía chihuahuense.
Fortalecer nuestra democracia implica pensar los cambios con una visión de largo plazo, dejando de lado la conveniencia política inmediata. El 2026 será un año que exigirá responsabilidad, diálogo y madurez institucional. Desde el sector empresarial reiteramos nuestro compromiso con la construcción de confianza, el fortalecimiento de las instituciones y el trabajo conjunto por objetivos claros. Que la incertidumbre no nos paralice, sino que nos impulse a actuar con determinación, claridad y sentido de futuro.